28/8/15

RESEÑA #54: HARRY POTTER Y LA ORDEN DEL FÉNIX


RESEÑA #54: HARRY POTTER Y LA ORDEN DEL FÉNIX

¡Hola a tod@s! J

 Volvemos a la rutina, chic@s. En vistas de que el martes empieza septiembre – no lloréis, no lloréis… Ya queda menos para Navidad –, he decidido que el blog va a recuperar el ritmo de siempre: entrada todos los viernes (a no ser que algún día tenga cosas que hacer y la suba el sábado o el domingo, pero, vaya, que no creo). Esta vez os traigo la quinta parte de una saga que me está encantando. Y diréis “hace mil años que lo leíste”. Sí, bueno, una vez más: perdonad mi evidente caos.

 Por cierto… ¿Os habéis fijado en algo? Si miráis a vuestra derecha, en el marco de seguidores… ¡¡VERÉIS QUE SOMOS 201!! ¡¡201!! ¡¡Un millón de gracias a tod@s, en serio!! Sin vosotr@s este blog no sería nada J

Ficha técnica



Título: (Harry Potter 5) Harry Potter y la Orden del Fénix
Autora: J.K. Rowling
Editorial: Salamandra
Número de páginas: 896
ISBN: 9788498383621
Precio: 15,00€

Sinopsis

Las tediosas vacaciones en casa de sus tíos todavía no han acabado y Harry Potter se encuentra más inquieto que nunca. Apenas ha tenido noticias de Ron y Hermione, y presiente que algo extraño está sucediendo en Hogwarts. En efecto, cuando por fin comienza otro curso en el famoso colegio de magia y hechicería, sus temores se vuelven realidad. El Ministerio de Magia niega que Voldemort haya regresado y ha iniciado una campaña de desprestigio contra Harry Potter y Dumbledore, para lo cual ha asignado a la horrible profesora Dolores Umbridge la tarea de vigilar todos sus movimientos. Así pues, además de sentirse solo e incomprendido, Harry sospecha que Voldemort puede adivinar sus pensamientos, e intuye que el temible mago trata de apoderarse de un objeto secreto que le permitiría recuperar su poder destructivo.

Reseñas de libros anteriores





Mi opinión

 Si bien Harry vive un verdadero episodio traumático con el retorno de Voldemort, la vida transcurre con aparente normalidad. Dumbledore no se interpone en lo que a la rutina veraniega respecta: Harry debe volver a Privet Drive, con su odiosa familia algo que para el chico se convierte en un castigo. ¿Qué chico de quince años quiere pasar el verano intentando ver en las noticias algún episodio fuera de lo normal, cualquier indicio de que Voldemort ha empezado a sembrar el pánico?
 Una de las veces que espía a sus tíos, Vernon y Petunia, mientras ven las noticias, éstos le pillan y le reprenden con la dureza a la que ya se ha acostumbrado, así que decide ir a un parque no muy lejos de la casa, un lugar en el que Dudley se dedica, junto con sus amigos matones, a torturar a niños más pequeños que él. Como no puede ser de otra manera, su primo aparece con sus amigos y Harry, cada vez más enfadado y frustrado por la sensación de abandono – ¿por qué no le han escrito sus mejores amigos, Ron y Hermione? ¿Y por qué Dumbledore no le explica qué diablos está pasando? ¿Qué hay de todo lo que ha aportado el joven durante cuatro años al mundo mágico? –, decide provocarles. Lo que no sabe es que, tras las provocaciones, los amigos de Dudley se irán y aparecerá la conocida sensación de frío que precede a la aparición de los dementores. Estos se ciernen sobre su primo y Harry, olvidando las normas de la comunidad mágica, usa su patronus para deshacerse de ellos. Entonces llega la confusión: ¿por qué la anciana vecina que se ha quedado con él montones de veces le dice que Dumbledore va a enfadarse mucho con un mago que tendría que estar vigilándolo?
 La llegada a casa se convierte en un verdadero drama: tío Vernon insiste en echar a Harry de casa, algo que tanto su hijo como su mujer desean, sin embargo, tras la llegada de una lechuza con el anuncio de la expulsión de Harry de Hogwarts, Petunia recibe un vociferador y dictamina que, pase lo que pase, Harry permanecerá en el número 4 de Privet Drive. ¿Qué demonios está pasando?
 J.K. Rowling, por quinta vez consecutiva, ha conseguido no sólo que me quede con la mandíbula desencajada y los ojos abiertos como platos, sino que con esta quinta entrega las risas, las sonrisas y las emociones han ido acompañadas de lágrimas, frustraciones y verdadero odio. La trama se vuelve seria de un modo completamente palpable. Nuestros tres magos
protagonistas ya no son niños pequeños, son personas muchísimo más maduras, que se enfrentan a retos cada vez más complicados.
 Mientras se considera la expulsión de Harry, llegan una serie de magos – entre ellos Ojo Loco Moody y Tonks – que le piden que recoja sus casas para partir hacia el cuartel de la Orden del Fénix. Harry accede todavía desconcertado por lo que ha acontecido en un período tan corto de tiempo y descubre con estupor que el cuartel es la antigua casa de los Black, una casa venida a menos que Sirius, su padrino, ha heredado de su difunta madre, con todo lo que ello conlleva.
 La familia Weasley – a excepción de Percy – junto con Hermione, Lupin, Kreacher – el odioso elfo doméstico de la familia Black –  y los otros magos de la orden, esperan con muchas ganas la llegada de Harry… aunque sólo sus amigos saben lo enfadado que está porque nadie le haya contado nada durante tantísimo tiempo.
 Una aparente rutina teñida de momentos álgidos se apodera del cuartel para los tres amigos, Fred, George y Ginny. Las sospechas, junto con las especulaciones, se convierten en el eje que regirá sus vidas durante las últimas semanas de verano. Lo que ninguno de nuestros protagonistas puede imaginar es que ese año en Hogwarts pasarán demasiadas cosas para las que, tal vez, no estén del todo preparados.



 Y ahora… Bienvenid@s a la Zona Spoiler

 Quiero recalcar dos cosas. La primera es que no concibo cómo J.K. Rowling ha podido crear una historia tan sumamente cargada de pequeños detalles sin olvidar un solo de ellos. La segunda es que, si bien no suelo adorar a todos los personajes que nos pintan de “buenos”, en esta novela he adorado aún más a Ron, Hermione, Harry, Neville, Fred y George. Sé que es un poco prematuro, pero, sin duda, para mí siempre serán los mejores de la saga.
 Como cada año en la escuela de Magia y Hechicería Hogwarts, el puesto de profesor de Defensa contra las artes oscuras está vacante. ¿Cuál será la sorpresa de Harry al ver sentada en la silla de la mesa de profesores a Dolores Umbridge, una de las brujas pertenecientes a la orden de Wizengamot? – Algo que sabe gracias a su visita al Ministerio de Magia para saber si se quedaba o no en el colegio –. La mujer se muestra de lo más repelente desde el primer momento: quiere dejar clara la influencia del Ministerio en Hogwarts, aunque lo peor es la poca preparación con la que instruye a los alumnos y es que el Ministro cree que alumnos como Harry, bajo la influencia de Dumbledore, pretenden crear un ejército en su contra (no me digáis que ese hombre no está enfermo, por favor) ya que… ¿Quién narices se cree que Voldemort, el Señor Tenebroso, ha regresado?
 Harry empieza a ver cambios no sólo en la actitud de sus compañeros – se preguntan cómo murió Cedric Digory, por qué Harry sobrevivió y por qué El profeta dice que todo lo que Harry y Dumbledore dicen es mentira –, pero no es eso lo que le inquieta. ¿Por qué parece que Dumbledore le evita? ¿Qué ha pasado con ese hombre, el que ha sido su confidente durante cuatro años de su vida? ¿Y Hagrid? ¿Por qué la profesora Sprout le sustituye en la asignatura de Cuidado de criaturas mágicas?
 Las cosas se van de madre poco tiempo después de empezar el curso: Umbridge somete a continuas evaluaciones a todos los profesores y castiga brutalmente a Harry por insistir en que Voldemort ha vuelto y que sus clases no sirven para nada. ¿Y por qué se va de madre? Umbridge se declara Suma Inquisidora de Hogwarts, algo que hace que tanto Harry como Ron y Hermione empiecen a investigar a fondo qué diablos está pasando pero una noche, antes de Navidad, Harry sueña que es una serpiente que se arrastra hasta Arthur Weasley, mordiéndole y dejándole inconsciente. El basilisco de Voldemort. Voldemort. Sus sueños. ¿Qué relación hay?
 Dumbledore, haciendo caso omiso de su anterior rechazo hacia el chico, aunque con cierto recelo, indica a Harry que deberá asistir a clases de oclumancia – un arte mágico que consiste en el bloqueo mental – con Snape. Esta parte se me antojó francamente interesante. Llevo desde que empecé la saga con la mosca tras la oreja en lo que a este mago respecta. Se nos dice que perteneció a los mortífagos, sin embargo Dumbledore se fía ciegamente de él. ¿Por qué entonces, me pregunto, odia tanto a Harry? Las clases con Snape, como es evidente, no resultan de gran ayuda para nuestro joven mago, sin embargo un día, cuando Draco Malfoy va a buscar al profesor de pociones, Harry entra en el pensadero que Dumbledore ha dejado para Snape y descubre toda una serie de recuerdos escabrosos. James Potter, junto con Lupin, Sirius y Peter, eran algo así como unos matones – al menos así lo entiende Harry – que se dedicaban a hacer la vida imposible a Snape, un chico inadaptado demasiado obsesionado con la clase de Defensa contra las Artes Oscuras. ¿Y qué puede sacar en claro de ahí? ¿Por qué de golpe su padre, James, le parece un matón de poca monta como lo es Draco Malfoy?
 Podría pasarme horas hablando del libro, con todas las dudas que me fueron asaltando, con todo lo que sentí y, sin embargo, todo lo que pueda decir no alcanzaría para que supierais lo mucho que me ha gustado. Son casi 900 páginas – una suma bastante intimidante – y, pese a que he tardado lo mío en leerlo, no puedo decir que haya una sola página de relleno. Cada página, cada párrafo, cada palabra… hacen de Harry Potter y la Orden del Fénix una verdadera maravilla literaria.
 Me gustó mucho que Harry plantara cara a todo el Ministerio con las reuniones del Ejército Dumbledore, me maravilló ver como se enamoraba poquito a poco de Cho para después llevarse un gran chasco y me fascinó el cómo, pese a ser pillados, Hermione puso nombre y apellidos a la chivata, la mejor amiga de Cho, con su hechizo – uno que se rompe al dejar de guardar el secreto de las reuniones –. Me pareció realmente chocante que Umbridge estuviera lo suficientemente enferma como para formar una Brigada Inquisitorial, pero me pareció aún peor que se coronara Directora con la partida de Dumbledore al hacerse responsable de la organización creada por Harry, Ron y Hermione.
 Como podéis imaginar, la cosa se sale de todos los márgenes en ese momento. La brutalidad de Umbridge, sólo aplacada por los profesores y alumnos como Fred y George – después de lo que hicieron los adoré más si es que eso es posible –; se torna algo difícil de contener hasta el punto de que una noche tanto Harry, como Hermione son pillados mientras nuestro protagonista intenta hablar con Sirius. Kreacher, cuando aparece en la chimenea del cuartel de la orden, le dice que Sirius se ha ido.
 Os juro – y yo no suelo jurar – que odio a esa mujer. ¿Cómo puede haber alguien tan sumamente asquerosa como Dolores Umbridge, por el amor del cielo? La mujer no tiene reparos en coaccionar a Neville, Luna, Ginny, Ron, Hermione y Harry, junto con su estúpida Brigada Inquisitorial, para que le den una información que ellos ni siquiera poseen: el paradero de Dumbledore. Por suerte, Hermione es más lista y engaña a la mujer llevándola al bosque y entregándola a los centauros; pero en ese momento la noche no ha hecho más que empezar.
 Me destrozó el final del libro. Quiero decir: me maravilló ver la complejidad de la trama, el cómo el pasado de Harry, irremediablemente unido al de Voldemort, le rebotó en las narices; sin embargo lo que hizo BellatrixLa odio tanto o más que a Dolores Umbridge. Simplemente la odio. La conversación entre Dumbledore y Harry fue realmente trascendental, algo que en parte se podía intuir, pero que, de todos modos, es fascinante.

Con todo, Harry Potter y la Orden del Fénix es una novela mucho más compleja que sus predecesoras. Aunque la trama se cuece a fuego muy lento, J.K. Rowling no nos aburre en ningún momento, regalándonos, junto con su prosa exquisita, momentos desternillantes, tiernos y tristes. Me muero por leer la sexta parte… el final cada vez está más cerca.

Nota: 4.5/5


Citas

(…)
-¿Son médicos? – le preguntó a Ron en voz baja.
-¿Médicos? – repitió Ron con asombro –. ¿Esos muggles chiflados que cortan a la gente en pedazos? No, son sanadores.
(…)

(…)
-Son estos…, ¡ay!..., zapatos que me regaló mi hermano… ¡Uy!... Se me están comiendo los…, ¡AY!..., pies, mire, deben de tener algún…, ¡AAAY!..., embrujo, y no puedo, ¡UUUY!, quitármelos – dijo saltando con un pie y luego con el otro, como si bailara sobre brasas ardiendo.
(…)

(…)
-¡Feliz Navidad! – exclamó George –. Pero no bajéis hasta dentro de un rato.
-¿Por qué? – Preguntó Ron.
-Porque mamá está llorando otra vez – contestó Fred con gravedad –. Percy le ha devuelto el jersey de Navidad.
-Sin ninguna nota – añadió George –. No ha preguntado cómo se encuentra papá, ni ha ido a visitarlo ni nada.
-Hemos intentado consolarla – prosiguió Fred, y rodeó la cama para ver el cuadro de Harry –. Le hemos dicho que Percy no es más que un montón de excrementos de rata podridos.
-Pero no ha funcionado.
(…)

(…)
-Sólo los muggles hablan de <<leer el pensamiento>>. La mente no es ningún libro que uno pueda abrir cuando se le antoje o examinarlo cuando le apetezca. Los pensamientos no están grabados dentro del cráneo para que los analice cualquier invasor. La mente es una potencia muy compleja y con muchos estratos, Potter, o al menos así son la mayoría de las mentes.
(…)

(…)
 George bostezó y miró desconsoladamente el nublado cielo nocturno.
-Me parece que no quiero ver ese partido. Si Zacharias Smith nos gana tendré que matarme.
-Querrás decir que tendrás que matarlo a él – lo corrigió Fred con firmeza.
(…)

(…)
-Lo bueno de crecer con Fred y George es que acabas pensando que cualquier cosa es posible si tienes suficiente coraje – dijo Ginny con aire pensativo.
(…)

(…)
-Hermione – dijo Ron con voz contenida e indignada –, ¿quieres hacer el favor de dejar de regañar a Harry y escuchar a Binns, o voy a tener que tomar yo mismo apuntes?
-¡Pues podrías tomar apuntes, para variar, no te morirías!
(…)

(…)
-¡Esto es genial! – intervino Ron, emocionado –. ¡Tú tienes la culpa de todo, Harry, mi madre no podrá acusarme de nada! ¿Me dejas que se lo diga?
(…)

(…)
-De hecho, tu incapacidad para comprender que hay cosas mucho peores que la muerte siempre ha sido tu mayor debilidad.

(…)

22/8/15

ENTRADA ESPECIAL: INCIATIVA CARTA ABIERTA… DESDE ARGONAUTA PERDIDO EN EL TIEMPO


ENTRADA ESPECIAL

INCIATIVA CARTA ABIERTA… DESDE ARGONAUTA PERDIDO EN EL TIEMPO


¡Hola a tod@s! J

 Sí, sí, sí. Hoy vengo con una entrada especial (¡aplausos!) y es que Alberto, mi ahijado – al que aprovecho para deciros que tenéis que visitar, porque su blog es sencillamente genial y se nota que se curra un montón las entradas – y administrador del blog Argonauta perdido en el tiempo, inició esta, digamos, cadena. Está todo perfectamente explicado en esta entrada en su blog (haced clic aquí para acceder a la información), pero os haré un resumen rápido: él escoge un tema y una persona con quién hablarlo, escribe una carta – una entrada – es su blog y el destinatario tiene que responder en una entrada en su propio blog.

 El tema que me propuso fue el de las lecturas obligatorias – un tema que, como much@s sabréis me gusta comentar –. Podéis leer su carta haciendo clic aquí. Así que aquí me tenéis… Escribiendo la respuesta… ¡Vamos a ello!

 

De: A la luz de las velas

Para: Argonauta perdido en el tiempo




Querido Alberto,

 La verdad es que estoy bastante bien, gracias por preguntar. El verano se me está pasando volando y, aunque en parte me aburro un poco – el mes pasado tenía más cosas que hacer – no me quejo. Espero que tú también estés bien y que las clases no te estén agobiando demasiado.

 Me ha gustado el tema que quieres comentar, aunque de entrada te digo que discrepamos. Yo no soporto las lecturas obligatorias, no me gusta nada que me obliguen a leer algo. Entiendo que en clase es necesario – no a todo el mundo le gusta leer, yo hace unos años no quería ni ver un libro –, pero, al menos en el colegio e instituto a los que yo he asistido, han sido, en general, lecturas horribles. Sólo salvo seis novelas, todas ellas para las clases de lengua castellana, que son: Finis Mundi, de Laura Gallego; El príncipe de la niebla, de Carlos Ruíz Zafón (libro que pedí yo a la profesora que mandara para el segundo trimestre y, tras considerarlo seriamente, cedió); El niño con el pijama de rayas, de John Boyne ; La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca; Luces de Bohemia, de Ramón del Valle-Inclán; y  Libro de leyendas, de Gustavo Adolfo Bécquer (autor que no me cansaré de recomendar). Estos seis libros me gustaron mucho. El resto de libros que he leído para clase han sido simplemente terribles, novelas que empecé pensando que no sería para tanto y que acabé aborreciendo hasta límites insospechados.

 Creo que está muy recomendar un libro, por supuesto que sí. Creo que querer que los alumnos y alumnas lean está genial, por supuesto. Pero no creo que elijan los libros – hablo de los centros en los que yo he estudiado – pensando en beneficiar a quién lo lee. ¿Qué más da de qué trate el libro mientras la persona lo lea? No comprendo por qué se obcecan tanto. No es necesario que, por estar estudiando la época medieval, el libro tenga que ser de lo peorcito, habiendo joyitas que combinan los ambientes medievales con, pongamos, la fantasía. ¿Es qué no hay arte en la fantasía? ¿No es un mundo fantástico la extensión de lo que una persona concibe como mundo, una ampliación de la realidad? No quiero ponerme filosófica para no aburrir a nadie, pero creo que aprendí más sobre la época en Finis Mundi, de la archiconocida Laura Gallego, que en La catedral, de César Mallorquí. De hecho, recuerdo que nos pidieron escribir una reseña y yo comparé ambos libros. El uno como una maravilla, el otro como un “quiero-y-no-puedo”.

 Mejor no hablo de mis lecturas de la asignatura de valenciano. No he leído un solo libro que me haya gustado – y he leído unos cuantos –. Vuelvo a lo mismo: ¿por qué tengo que leer a autores locales si puedo leer un libro que sea bueno en el idioma que me de la real gana, maldita sea?

 No quiero generar polémica pero me gustaría que los profesores y profesoras tuvieran más en cuenta a los alumnos y alumnas a los que sí nos gusta leer a la hora de recomendar lecturas o, por lo menos, que piensen en sus hijos, sobrinos y nietos. ¿De verdad quieren que lean esos libros que no aportan nada? ¿Por qué no buscan algo que entretenga, algo adaptado a cada edad? ¡Ningún adolescente de quince años quiere novela adulta, por el amor del cielo! O al menos yo no, llamadme rara.

 Resumiendo – y esperando no haberme extendido más de lo necesario –: no me gustan las lecturas obligatorias. Me gustaría que se tuvieran en cuenta los gustos de las personas que van a leerlas y que se dejase un poco de lado el temario. Al fin y al cabo, de cualquier libro, sea mejor o peor, se aprende algo… ¿o no?

Un besazo muy grande y feliz sábado.

 Carme.


Y esto ha sido todo por la entrada de hoy. Como es evidente, esto invita a debate.

¿Qué opináis? ¿A favor o en contra de las lecturas obligatorias? ¿Os gusta que os obliguen a leer? ¿Os hubiera gustado – u os gusta si aún vais al instituto – que hubieran tenido en cuenta vuestros gustos? ¿Creéis que es importante que la lectura obligatoria se adapte al temario o creéis en la lectura por la lectura?

Espero vuestras opiniones con muchísimas ganas. ¡A debatir se ha dicho!


¡Un besazo muy grande!

15/8/15

RESEÑA #53: TE ESPERARÉ


RESEÑA #53: TE ESPERARÉ


¡Hola a tod@s! J

 ¿Qué tal la semana? ¿Disfrutando de la playa y la piscina? Hoy os traigo la reseña de un libro que leí hace bastante tiempo (porque, claro… ya sabéis que llevar las cosas al día no mola nada… Por favor… XD) y que, para ser mi primer contacto con la autora, me gustó mucho.

 Veréis, cuando un autor o autora tienen una bilogía, trilogía o saga muy famosa, a mí me gusta empezar por cualquier otra novela. Así es como realmente sé si el estilo de la persona en cuestión me gusta. Después de mi lectura… me muero (aún más) de ganas por echarle el guante a Obsidian, primera parte, como tod@s sabréis, de la saga Lux.

Ficha técnica



Título: Te esperaré                              
Autora: J. Lynn
Editorial: SUMA
Número de páginas: 416
ISBN: 9788483657799
Precio: 17,00€

Sinopsis

Se llama Cameron, y te va a enamorar. Avery Morgansten necesita huir. Viajar a miles de kilómetros de su hogar para ir a la universidad es el único modo en que puede escapar del recuerdo de esa fatídica fiesta de Halloween que cambió su vida para siempre. Lo que no entraba en sus planes era atraer la atención del único chico que puede hacer pedazos el frágil futuro que está intentando construir. Cameron Hamilton es un metro noventa de irresistible atractivo completado con un par de imponentes ojos azules y una increíble capacidad para hacer que Avery desee cosas que creía que le habían sido arrebatadas para siempre. Relacionarse con él es peligroso. Pero ignorar la tensión ardiente que surge entre ellos y que saca un lado de Avery que ella ni siquiera sabía que existía es imposible.

Mi opinión

 Avery ha sufrido muchísimo. Su pasado es más que turbio, con fantasmas con los que lidia día a día, así que, cuando acaba el instituto, no se lo piensa dos veces al aceptar una plaza en una universidad en la otra punta del país. El dinero ahorrado, así como sus ganas de huir, se convierten en su único objetivo de vida. Enterrar el pasado, vivir de nuevo. Lejos de su familia. Lejos de sus secretos.
 Lo que nuestra protagonista no puede imaginar es que, una vez lejos de casa, se topará, el primer día de universidad, con un atractivo chico de ojos azules, Cameron. Avery llega tarde a clase de astronomía, asignatura que comparte con ese chico de mirada curiosa, pero, después del enorme bochorno que padece, hace lo único que ha aprendido a hacer en casos extremos: correr. Huir.
 Había leído y oído maravillas sobre esta autora, aunque todavía no me he animado con la archiconocida saga Lux. Sin embargo, tras haberme adentrado en las páginas de este libro, puedo decir que estoy más que satisfecha con lo que he encontrado. J. Lynn escribe de un modo cercano, conformado personajes humanos, con problemas y remordimientos como cualquiera de nosotros. Su prosa no peca de descriptiva, aunque sí de detallista. Me ha gustado muchísimo ver como describía los ambientes, las situaciones… sin llegar a resultar para nada pesada.
 Tras el encontronazo, Avery habla con sus dos amigos – un chico gay y una chica de lo más
alocada – sobre lo sucedido y ambos se asombran de que el chico se haya presentado como Cam, en vez de como Cameron. Por supuesto, eso es un dato irrelevante para nuestra protagonista. Ella lo único que quiere es centrarse en los estudios, olvidar su horrible pasado y seguir adelante. Pero ese mismo día cambiarán dos cosas en su vida.
 La primera es que, una vez llega a su apartamento, se dará cuenta de que Cameron no es sólo un hombre irresistible con el que se ha topado, sino que, para colmo, es su vecino. La segunda es que toda una serie de mensajes hirientes y llamadas descontroladas llegan a su móvil y su correo electrónico… ¿Qué hacer cuándo lo poco que has construido se viene abajo poco a poco? ¿Cómo seguir ignorándolo todo?

 Y ahora, bienvenidos a la Zona Spoiler

 Debo decir que he quedado sorprendida ante la historia que se esconde tras estas páginas. No es algo original, ni siquiera algo que pueda llegar a dejarme con los ojos como platos, pero sí es conmovedora y dulce.
 J. Lynn confecciona una historia sin demasiadas intrigas, en las que lo que prima es la capacidad de superación de Avery, una chica rota por dentro. Su pasado se me ha antojado turbulento y desagradable: que un chico que creía dulce y amable la viole de tal modo, llegando al límite de no saber “cuál es el lugar correcto”… ¿Qué queréis que os diga? Me parece francamente repulsivo y, de ser ella, le pegaría una soberana paliza para quitarle todas las tonterías. Pero la cosa no acaba ahí y es que mi indignación fue en aumento al comprobar que, para más inri, su vomitiva familia le pidió que retirara los cargos. ¿En serio? ¿Su propia familia? ¿Por dinero? Como gota que colma el vaso tenemos el hecho de que todo el maldito instituto la tacha de mentirosa y mil millones de insultos que no tienen lugar aquí, haciéndole el vacío más absoluto y llenando sus redes sociales de palabras subidas de tono. No sé vosotr@s, pero si un amigo o amiga se ve en esa situación lo último que haría sería no creerle. Eso por no hablar de la que liaría, porque, vamos, me parece el colmo de la vergüenza que haya gente tan sumamente cateta.
 Retomando el hilo de la historia, Cameron empieza a acercarse a Avery. Siente verdadera curiosidad por esa chica huidiza que no quiere ni oír hablar de fiestas, que siempre intenta poner tierra de por medio y que no habla de su vida. Así que logra derribar algunas barreras de su vecina con la estrategia de llevarle el desayuno cada domingo.
 El ritual del domingo se convierte en una bendición para Avery, que va sintiéndose cómoda al lado de Cameron. Un día, su vecino le pide que vaya a su casa en Navidad, como amigos, y ella acepta. Al fin y al cabo… ¿De verdad quiere pasar la Navidad ella sola?
 Es maravilloso ver cómo los padres de Cameron la acogen con los brazos abiertos, al igual que su hermana, una chica que también ha sufrido a manos de algún que otro hombre. Sin embargo, el viaje no termina de ser idílico. Una noche Cameron se cuela en la habitación de Avery y, cuando está con ella, le quita el brazalete que siempre luce en la muñeca. ¿Cuál es su sorpresa al comprobar que bajo el brazalete está la clara prueba de un intento de suicidio?
 El drama se multiplica en esta parte y es que Avery se siente terriblemente expuesta y vulnerable ante los ojos de ese chico que se está abriendo un hueco en su corazón. Así que, nuevamente… Huye.
 Creo que la autora ha hecho un buen trabajo en la construcción de Avery en ese aspecto. Tal vez a algún@s les parecerá desesperante su comportamiento, pero yo creo que simplemente es lógico. No quiere que la juzguen más, no quiere hacer frente a las llamadas que cada vez son más continuas y no quiere que nadie se entrometa en su vida más de lo necesario. Pero Cameron no cede terreno a nuestra protagonista, que, viéndose entre la espada y la pared, se rinde a su protección.
 No quiero comentar nada más, aunque soy plenamente consciente de que no he seguido hablando de las llamadas telefónicas. Creo que es un libro que hay que ir saboreando poquito a poco, sin prisas, sintiendo los miedos y dudas de la protagonista, viendo la paciencia y tenacidad de Cameron, un chico que oculta algo bastante importante tras esa fachada de chico encantador. Aunque sí os diré que valdrá la pena.

Con todo, Te esperaré es una novela preciosa, con toques dramáticos y divertidos, una prosa cuidada y detallista y unos protagonistas que nos dejarán con muy buen sabor de boca. Los misterios, las dudas y los miedos siempre pueden ser superados.

Nota: 4.5/5


Citas

(…)
 Con lo que no contaba fue con el atasco de un kilómetro y medio que llegaba hasta la señal de stop, porque Dios nos librara de poner un solo semáforo en una ciudad histórica, ni tampoco con el hecho de que no quedaba un solo sitio libre para aparcar en el campus.
(…)

(…)
 Me tambaleé hacia atrás, agitando los brazos como si fuera un guardia de tráfico zumbado. Mi bandolera, llena hasta los topes, se me resbaló, provocando que me empezara a caer hacia ese lado. El pelo me tapó la cara, una cortina de color castaño que hizo que todo se volviera oscuro mientras mi equilibrio peligraba.
 Ay, Dios mío, me estaba cayendo. No había manera de pararlo. En mi mente bailaron imágenes de cuellos rotos.
(…)

(…)
-Me estoy muriendo de envidia ahora mismo. Daría mi testículo izquierdo por chocarme contra Cameron Hamilton.
 Me atraganté de tanto reírme.
-Vaya. Eso es algo muy serio.
-Cameron Hamilton es un tema muy serio, Avery. No lo podías saber. No eres de por aquí – dijo Jacob.
(…)

(…)
-Es que no estoy interesada en tener una relación.
 Jacob se rió.
-No estamos diciendo que Cameron esté interesado con eso, ya lo sabes. No tienes que estar saliendo con alguien para tener un poco de ñaca ñaca.
 Brittany se le quedó mirando.
-¿De verdad acabas de decir eso?
-Sí. Y no lo retiro. Me voy a hacer una camiseta que lo ponga. – Jacob esbozó una sonrisa –. En cualquier caso, todo lo que digo es que ese chico es una oportunidad que a lo mejor no quieres dejar pasar.
(…)

(…)
 Me encantaba bailar, todo lo que había implicado. El entrenamiento, los ensayos, y especialmente la espera que conducía al momento en el que salías a escena. Nada se comparaba a ese instante en el que estabas entre bambalinas, aguardando a que dijeran tu nombre; el aliento que cogías al salir al escenario y quedarte quieta bajo los focos. Ese segundo de tranquilidad en que cerrabas los ojos y dejabas que la música comenzara, sabiendo que todo el mundo estaba concentrado mirándote.
(…)

(…)
 Lloré por Molly y por todo lo que había tenido que pasar. Lloré por Cam y por todo lo que le había hecho pasar. Lloré porque, a pesar de todo, todavía me quería. Sobre todo, lloré por todo lo que había perdido y por todo lo que sabía que podía ganar.
(…)

(…)
-Lo cierto es que no – dije mientras mi mirada se posaba en el inmaculado césped y la mansión de ladrillos –. Tus padres tienen un hogar. Esto es solo una concha vacía y muy grande.
(…)

(…)
-Podría estar mirándote toda una vida. No me cansaría nunca.
-¿Ni cuando envejezca?
-Ni entonces.
(…)

(…)
 Todo iba bien. A lo mejor no era perfecto, pero no se suponía que la vida fuera perfecta. Era caótica y a veces un desastre, pero había belleza en su desorden y podía haber paz en la catástrofe.
(…)


11/8/15

IMM y Wrap Up: Julio


IMM y Wrap Up: Julio


¡Hola a tod@s! J

 ¡Desempolvando secciones, sí, sí! Después de un porrón de meses sin traeros éstas secciones, he decidido que lo mejor será fusionarlas. Y diréis, ¿lees todo lo que adquieres? No, pero que no cunda el pánico: quedará todo claro. Debajo de los libros leídos dejaré la nota, mientras que debajo de los libros no leídos pondré “por leer”. Si uno de los libros simplemente entra en el Wrap Up, debajo del título aparecerá: “adquirido con anterioridad”. ¿Todo claro? ¿Sí? (Espero haberme explicado bien). ¡Pues vamos a ello!



 (VANIR 2) EL LIBRO DE LA SACERDOTISA, de Lena Valenti

Nota: 4.25/5



 Después de una primera parte de infarto, supe que tenía que leer esta segunda y, bueno, sin duda fue una muy buena idea hacerme con el libro. Realmente lo empecé acabando junio, pero como lo terminé en julio… Lena Valenti vuelve a sumergirnos en un mundo lleno de vanirios, vampiros, berserkers y lobeznos, aunque esta vez desde una perspectiva diferente y es que Ruth, la mejor amiga de Aileen, tiene mucho que decir.
 Recuerdo que cuando leí el final de la primer parte comenté con una amiga que me gustaba muchísimo la actitud de Ruth y, bueno, digamos que es que la chica tiene los ovarios bien puestos. ¿Y qué hay de malo en esto? Pues que Adam también tiene muy mal genio. Voy a ser totalmente sincera: al principio tuve ganas de pegarle dos guantazos a ese cabezota, pero ver cómo cuida de sus sobrinos, como si fueran sus hijos, me rompió el corazón – en el buen sentido, no os asustéis –.
 En la reseña os contaré con todo lujo de detalle qué opino. Eso sí: desde ya puedo decir que me ha gustado mucho más que su primera parte. Lena está confeccionando una saga con una ambientación de los más oscura, unos enemigos de los que ponen los pelos de punta y unos personajes protagonistas que roban el corazón.


(VANIR 3) EL LIBRO DE LA ELEGIDA, de Lena Valenti

Nota: 4.5/5



 Sí, no pude evitarlo (no me juzguéis). Saber que los personajes protagonistas iban a ser Menw y Daana hizo que saliera por patas a por este libro. Para mí son los mejores personajes – al menos de momento, sin tener en cuenta a Cahal y Noah, que también me maravillan –. Esta historia es, tal vez, la más tierna y desgarradora de las tres que he leído hasta ahora. Tanto uno como otra son personajes muy sufridos. Lo han pasado mal y tienen que lidiar con el repudio del contrario: su caráid, su pareja de vida vaniria.
 Lena Valenti ha conseguido, por tercera vez consecutiva, que no pueda parar de leer. Pasados desgarradores, decisiones demasiado precipitadas, orgullo, altivez… Todo combinado en un perfecto coctel. Uno mortal, por cierto, porque si después de leer este libro no sentís el corazón en un pecho es que no estáis prestando atención. El final hizo que se me parara el corazón. Veréis, hay cierto momento en que nuestra querida autora hace algo terrible y yo, que empatizo demasiado con los protagonistas, poco más y me muero. En serio: mi cara de horror profundo no tuvo precio.
 Una vez más, este libro ha superado a su predecesor. Una evolución muy buena en la saga, con los mismos escenarios oscuros, comentarios mordaces y situaciones no aptas para cardíacos y cardíacas.
 Me muero de ganas por hincarle el diente (valga el juego de palabras… Bueno, vale, ya lo dejo) a la cuarta parte.


ALGO TAN SENCILLO COMO TUITEAR TE QUIERO, de Blue Jeans

Nota: 2.5/5



 Leí Canciones para paula, la primera parte de la trilogía con el mismo nombre, hace años y no me gustó nada. Así que decidí darle una segunda oportunidad al autor y… me he quedado bastante fría. Ya comenté lo que opinaba con todo lujo de detalles en la reseña (haced clic aquí para ir a echar un ojo), aunque quiero destacar de nuevo la cantidad de temas importantes que toca el autor. No os diré cuáles son para no hacer spoiler a aquellas personas que aún no han leído el libro – de todos modos si tenéis curiosidad en la reseña, en el apartado “Zona spoiler” los tenéis un poquito desarrollados –, pero creo que en ese aspecto ha hecho un muy buen trabajo. Ahora bien, mi principal problema ha sido la trama y los personajes. La primera no se ha desarrollado en una línea de tiempo que para mí pueda resultar creíble y es que la acción es de unos tres o cuatro días. Los personajes… bueno, como siempre, los hay que gustan y los hay que no. Tal vez el problema radique en que tres de los personajes que más aparecen son de los que menos me han gustado – Elena, David y Manu –.


CIUDADES DE PAPEL, de John Green

Nota: 5/5



 Como buena curiosa que soy, quería saber qué había entre las páginas de esta novela para gustar tanto a unas personas y tan poco a otras. Yo me sumo a las personas que han adorado todas y cada una de las páginas de este libro y es que, como he comentado alguna vez, yo no concebía la idea de que hubiera un libro que me hiciera ver las cosas de otro modo hasta que esta joyita cayó en mis manos. Me gusta, y mucho, el tema que se trata: el error que hay en la idealización de las personas. Las idealizaciones nunca acaban bien, porque cuando creemos que alguien es simplemente maravilloso tendemos a equivocarnos. Esto será lo que mueva la mayor parte de la novela, narrada con la impecable prosa de John Green, con metáforas, momentos de lo más divertidos y más de una reflexión que nos hará replantearnos las cosas. Un libro que debéis leer, o al menos así lo creo yo.


EL CONDE LUCANOR, de El infante Don Juan Manuel

Por leer



 Este es el único libro que adquirí en julio que no pude leer. Mi madre me comentó que sabía dónde había una tienda de libros de segunda mano y, al llegar, le pregunté al hombre si tenía algún ejemplar de este libro. Por falta de uno me sacó cuatro diferentes y yo decidí quedarme con éste porque es el que me pareció más bonito. Debo decir que la edición está muy currada y que el libro llego a mis manos en muy buen estado – por el módico precio de 5€, ¿se puede pedir más? –.
 Tengo pensado leer una de las pequeñas historias cada vez que acabe un libro y ya más adelante traeros una reseña con mis impresiones.
 Las personas que me conocéis un poco más – y las que leyerais una de las entradas en las que comentaba esto – sabréis que El conde Lucanor para mí es una maravilla. No hay más. Me encantan los problemas que platea el conde y como su consejero, a través de una fábula corta, le dice qué debería hacer. Pese a estar en castellano antiguo se entiende muy bien. Creo que se pueden extraer reflexiones muy positivas de este libro. No veo la hora de sumergirme de lleno en su lectura.


Y esto ha sido todo. Un total de cinco adquisiciones cuatro de las cuales ya están leídas.

¿Y vostro@s? ¿Qué ha sido de vuestro mes de julio? ¿Cuál ha sido vuestra mejor lectura? ¿Y la peor? ¿Conocíais alguno de los libros? ¿Habéis leído alguno?

¡Nos leemos en los comentarios y en vuestros blogs!

¡Un besazo muy grande!