29/5/15

RESEÑA #46: AMOR INFINITO


RESEÑA #46: AMOR INFINITO


¡Hola a tod@s! J

 Después de un montón de tiempo por fin he podido hacer esta reseña. Debo decir, antes de que empecéis a leerla, que es un libro que me ha decepcionado muchísimo y no estoy lo que se dice contenta. Por supuesto, quiero que quede claro que esto es simplemente mi opinión: espero no ofender a nadie, puesto que respeto a todas aquellas personas a las que sí les haya gustado.

Ficha técnica



Título: (After 4) Amor infinito            
Autora: Anna Todd
Editorial: Planeta
Número de páginas: 560
ISBN: 9788408138365
Precio: 17,90€

Sinopsis

 El amor es pasión y complicidad, pero también es aprender a conocer al otro y hacer juntos un proyecto común. El amor de Tessa y Hardin nunca ha sido fácil, pero cada desafío que han afrontado ha hecho su unión más y más fuerte. Pero, ¿podrán afrontarlo todo? Cuando la verdad sobre sus familias sale a la luz, Tessa y Hardin descubren que, en el fondo, no son tan distintos como creían… Tessa ya no es la chica buena, simple y dulce que llegó a la universidad, y él no es el chico cruel y malo del que se enamoró. Ella pronto se da cuenta de que es la única que lo entiende. Es la única capaz de calmarle... él la necesita. Pero el secreto que esconde es tan grande que Hardin se aleja cada vez más de todo y de todos, incluso de la que parece ser su alma gemela…

Reseña de libros anteriores


Mi opinión

 Después del choque brutal que significa para Hardin saberse hijo de Christian, decide acceder a la petición de su padre biológico de escuchar toda la historia mientras dan un paseo en coche. Nuestro protagonista, lejos de asimilarlo, decide encerrarse en sí mismo e ir a emborracharse al mismo bar donde Ken lo hacía.
 Tessa, informada por Kimberley de todo lo que a la verdadera relación familiar se refiere, sale en busca de su novio. ¿Cuál es su sorpresa al encontrarlo completamente borracho en un tugurio de mala muerte? Nada. Absolutamente nada comparado con lo que Hardin hace después.
 Después de tres libros de tira y aflojas, de momentos tiernos coronados por comentarios de mal gusto de Hardin, de llantos de Tessa y lecciones de moral del resto de personajes, Anna Todd nos brinda la cuarta y última parte de la saga, un broche que, a mi parecer, no está a la altura de sus predecesoras, llegando a ser un paso atrás en una historia de “amor” tan rocambolesca.
 ¿Qué burrada se os ocurre que puede hacer una persona completamente borracha, alguien que va tan sumamente cegado por el alcohol que no recuerda siquiera por qué hace lo que hace? Yo os podría hacer una lista, sin embargo provocar un incendio no entraría dentro de ella. Sí, Hardin, cegado por la realidad, decide prender fuego a su casa. El sofá que vivió de primera mano la brutal violación de su madre, las escaleras desde donde Hardin lo vio todo sin poder hacer nada, la puerta por la que entraba su “padre” completamente borracho… Mientras el edificio arde, Tessa llama a Christian, que aparece al rescate de su hijo y se hace cargo de toda la culpa.
 Es a partir de aquí cuando Hardin decide – por enésima vez en los cuatro libros – dejar a Tessa de un modo nada sutil: después de su monumental borrachera se va con ella en coche a dar una vuelta por los idílicos parajes de Inglaterra, para después dejarla en el hotel en el que se hospeda Kimberly. Y no volver.
 Decepción. La más absoluta decepción. Simplemente no comprendo qué diablos he leído, en qué momento los roles han cambiado, en qué desgraciado momento Tessa ha pasado a ser una chica aún más débil y estúpida; y Hardin más cerdo y retrógrada. Sé que son palabras duras y, creedme, después del calvario que he pasado leyendo este libro me quedo corta. ¿Me explica alguien como es posible que Hardin jure y perjure amar a Tessa con todo su retorcido corazón y luego tenga las santísimas narices de irse al piso de sus antiguos amigos de Londres para fumar y beber? ¿Cómo es posible que después de todo lo que han pasado el muy desgraciado le dé puerta diciendo que ya no es nada para él, que todo ha acabado? Simplemente no puedo entenderlo.
 Y diréis, ¿ese es todo el problema? No. Por supuesto que no. Esto solo es la primera de toda una serie de gotas que han acabado no sólo por colmar el vaso, sino por volcarlo.
 ¿Queréis algo irreal? ¿Sí? Pues bien, leed atentamente, que el tema tiene tela… Cuando Tessa vuelve a Estados Unidos sin Hardin, decide volver a su apartamento para recoger las cosas que aún tiene allí. Después de echar un breve vistazo a la peculiar caja negra de Hardin, va al cuarto de baño y, ¡atención!, encuentra a su padre muerto con una aguja clavada en el brazo. Debo remarcar, llegados a este punto, que ese hombre estaba en un centro de desintoxicación completamente vigilado; y el hombre no sólo ha conseguido escapar, sino que antes de que alguien se dé cuenta de su fuga ha conseguido droga, se ha pinchado mal y ha muerto. Todo muy creíble.
 Incluso la prosa de Anna Todd, fresca y amena, se ha tornado aburrida y repetitiva.

 Y ahora… Bienvenid@s a la Zona Spoiler.

 De verdad os lo digo: estoy que hecho humo ahora mismo. Anna Todd no sólo nos presenta un inicio de novela absurdo, sino que, para colmo, hace un patético cambio de roles con el cual no estoy para nada conforme.

La dulce Tessa pasa a ser una chica histérica que grita cuando ve a Hardin, que juega a fingir que no cree en el amor, a repetirse a sí misma una y otra vez que el matrimonio es absurdo y tener bebés está sobrevalorado. La muerte de su padre la lleva de vuelta a la casa de su madre, lugar en el que se inicia esta curiosa transformación y lugar que, ¡cómo no!, se muestra como el lugar de encuentro entre ella y Hardin después de todo lo sucedido en Londres.
 El chico llega con un lavado de cerebro que cualquier neurocirujano envidiaría, en serio. ¿Qué por qué? Pues porque este chico que primero es un monstruo decide que va a darle espacio a Tessa, que va a hacer todo lo necesario para que ella vuelva a quererle, que va a dejar a un lado la violencia… ¿Quién le ha hecho una lobotomía? Que yo sepa, un viaje de avión no da para tanto…
 Entonces llega la verdadera apoteosis. Anna Todd empieza a olvidar personajes en el tintero, como Zed, el profesor Soto – del cual, después de tanto misterio en el tercer libro, no sabemos nada –, Tris, Vance, Kimberly… Todos quedan relegados a un segundo plano, para dar paso al idílico cambio de Hardin junto con una Tessa cada vez más desconfiada. Y es que empieza a pasar el tiempo de un modo irracional. Ha habido veces que me he llegado a plantear si el problema era que la autora quería cambiar la historia y me he encontrado a mí misma pensando “¿por qué no escribe otro libro y hace lo que tiene que hacer con éste?”.
 El final me ha parecido patético. Hasta un límite, os aseguro, insospechado. He odiado cada maldita página de este libro, llegando a querer dejarlo en más de una ocasión, y ahora me siento engañada: yo quería un final de verdad, con lágrimas, con impotencia por parte de algunos personajesQuería que Anna Todd hiciera que Tessa dejara de forma definitiva a Hardin, que nos enseñara que esas relaciones no son sanas, pero no ha sido así.

Con todo, Amor infinito es un cierre de saga, a mi parecer, muy flojo, con unos personajes irreconocibles, una prosa aburrida y repetitiva; y un desenlace digno de poner los ojos en blanco.

Nota: 1/5



Nota final de saga: 2.5/5


 Una saga que apuntaba a maneras, pudiendo parecer una forma de mostrar que las relaciones de esas características no son sanas pero que, sin embargo, ha tenido un broche realmente decepcionante.


Citas

(…)
 Estoy sufriendo por Kim; no se merece semejante traición. Aunque supongo que eso es lo que tienen las traiciones: no tienen prejuicios y atacan a aquellos que ni las ven venir ni las merecen.
(…)

(…)
 No, no estoy rota. No estoy rota. Estoy vencida. Lo que siento ahora mismo es pura derrota. Me he pasado meses y meses luchando contra lo inevitable, contra una corriente que era demasiado fuerte como para enfrentarme a ella yo sola, y ahora se me ha tragado y no hay ningún salvavidas a la vista.
(…)

(…)
 Y aquí estoy, sentada en el avión, al lado de un asiento desocupado, con la mente y el corazón vacíos. Cuánto me he equivocado con Hardin, y eso sólo demuestra que los demás únicamente pueden cambiar por voluntad propia, por mucho que tú te esfuerces en que lo hagan. Tienen que querer hacerlo tanto como tú o no hay ninguna esperanza.
 Es imposible cambiar a la gente que tiene la cabeza puesta en quiénes son. No puedes apoyarlos lo suficiente como para compensar sus bajas expectativas, y no puedes amarlos lo suficiente como para compensar el odio que sienten por sí mismos.
 Es una batalla perdida y, por fin, después de todo este tiempo, estoy dispuesta a rendirme.
(…)

(…)
 El dolor no tiene la más mínima compasión: reclama la carne prometida, gramo por gramo, y no parará hasta que no quede nada más de ti que una débil sombra de lo que fuiste. La traición y el rechazo duelen, pero nada puede compararse con el dolor de estar vacía. Nada duele más que no sentir dolor, y el hecho de que eso no tenga sentido y a la vez tenga todo el sentido del mundo me convence de que me estoy volviendo loca.
(…)

(…)
-No te parecería tan mala si dejaras a un lado tu odio por el mundo y todo es que tienes dentro.
 La miro. Es insufrible pero es leal como nadie, eso no se lo niego. La lealtad es difícil de conseguir, y más en los tiempos que corren.
(…)

(…)
 A veces la ira hace aflorar lo que de verdad sentimos.
(…)




22/5/15

NOMINACIONES (LIEBSTER AWARD)


NOMINACIONES (LIEBSTER AWARD)


¡Hola a tod@s! J

 Hoy vengo con una entrada especial y es que durante las últimas semanas me han nominado a tres Liebsters Award. Me llagan de la mano de la mano de Mer, del blog Pasen y lean (desde aquí te pido un millón de disculpas por ser tan descuidada y haber tardado tantísimo en pasar por tu blog) (podéis leer sus respuestas aquí); de Alberto, del blog Argonauta perdido en el tiempo (podéis leer sus respuestas aquí); y de Martiza y Anne, del blog Estanterías compartidas (podéis leer sus respuestas aquí). ¡¡Muchísimas gracias, no sabéis la ilusión que me hace que hayáis tenido mi pequeño espacio!! J
Y, vosotr@s... ¡No olvidéis pasaros por sus blogs, son simplemente geniales!




RESPUESTAS A MER

11 cosas sobre mí

1 – Odio dejar un capítulo a medias, simplemente es superior a mis fuerzas, así que cuando me topo con un libro que no tiene capítulos… Digamos que tengo un serio problema.

2 – Soy de esas personas que no crecieron ni con Percy Jackson ni con Harry Potter, aunque me estoy poniendo al día poquito a poco.

3 – No soporto a la gente cobarde que va criticando por la espalda y no tiene las narices de decir las cosas a la cara. ¡Me ponen histérica!

4 – Soy un desastre a la hora de gestionar el tiempo y por culpa de ello las horas no me cunden todo lo que deberían.

5 – Prefiero leer con ruido. Supongo que al final me he acabado acostumbrando y leer con un silencio total – por ejemplo, de noche cuando todo el mundo duerme – hace que no pueda concentrarme.

6 – Me cuesta muchísimo sentarme a escribir una reseña, pero no me importa escribir las respuestas a un book-tag o una nominación.

7 – No sé montar en bicicleta.

8 – Algún día me gustaría poder hablar inglés con fluidez.

9 – No tengo paciencia, quiero decir: cuando empiezo algo quiero acabarlo lo más rápido posible.

10 – Tengo una lista de pendientes enorme pero, cada vez que me impongo algún tipo de orden, acabo rompiéndolo. (Lo sé, lo sé… En la vida acabaré de leer todo lo que debo leer si sigo así).

11 – Soy muy tímida hasta que cojo confianza. Entonces no soy nada tímida. (XD)

RESPUESTAS A MARITZA Y ANNE

11 cosas (más) sobre mí

12 – Hasta hace poco más de dos años no leía absolutamente nada dentro del género romántico, me parecía realmente empalagoso y me cansaba soberanamente… Ahora es lo que más leo.

13 – Odio el pescado. Simplemente no lo soporto. Es verlo en el plato y poner cara de asco.

14 – Me gusta más el chocolate blanco que el chocolate con leche, aunque éste segundo me gusta más que el chocolate negro.

15 – No me gusta nada la física, ni tampoco la historia.

16 – Sin embargo, adoro la filosofía y la literatura.

17 – Me gusta que la gente piense en positivo y que no se dedique a deprimir al resto con sus pensamientos negativos… aunque, siendo un poco hipócrita, a veces yo misma soy bastante negativa.

18 – No suelo ponerme nerviosa a la hora de hacer el examen, pero me ataco de los nervios estudiando – sobre todo si la asignatura no me gusta.

19 – Tengo dos perros, Ron y Draco. Es curioso, porque hasta hace menos de un año no sabía que esos nombres pertenecían a la saga Harry Potter. Ahora se me hace un poco raro (encima me cae mal Draco Malfoy xD).

20 – Me encantan los días lluviosos.

21 – Siempre me encanta ver el árbol de Navidad rodeado de regalos el día de Reyes.

22 – El día del libro o Sant Jordi nunca sé qué regalar.


RESPUESTAS A ALBERTO

¿Qué podemos encontrar en tu blog?

 Todo lo que se muestra en las pestañitas de las páginas: reseñas, IMM, Wrap Up, Book-tags, nominaciones y alguna que otra entrada especial.

¿Qué libro estás segura de que nunca vas a leer?

 Cualquiera de miedo. No soporto pasar miedo (algo obvio, lo sé) básicamente porque después no puedo dormir. Aunque, si lo pienso bien, tampoco podría leer un libro sobre la anatomía de las arañas. Me dan un asco tremendo y estoy segura de que estaría retorciéndome en escalofríos durante todo el maldito día.

¿Cuánto tardas en escribir una reseña?

 Demasiado. Una verdadera barbaridad. Escribo la reseña, la releo, no me gusta, reedito montones de partes, vuelvo a leerla, sigue sin gustarme, siento que me he dejado algo, pienso en el libro… y así sucesivamente hasta que al final decido que no puedo perder más tiempo.

¿Qué personaje has odiado más?

 ¿Sólo uno? Creo que podría hacer una lista. Así para empezar me puse realmente histérica con el comportamiento de Peter Van Houten, de Bajo la misma estrella. Os juro que habría entrado en el libro para darle de guantazos. Tampoco me cae en gracia Jeanine Matthews, de la trilogía Divergente. Simplemente no puedo con esa mujer: no por el hecho de que sea odiosa, sino porque el modo en que se toma las cosas, como si todo fuera pura matemática… me pone histérica. Por último quiero destacar a Lucius Malfoy, padre de Draco Malfoy (un niño odioso), de la saga Harry Potter. Ese hombre me cae fatal. Es una cucaracha rastrera que me encantaría poder pisotear.  




¿Cuál es tu actual lectura?

 Como puede observarse en el margen, ahora mismo estoy leyendo Harry Potter y la orden del fénix y, aunque no de forma demasiado regular, All the single ladies.



¿Cuál es el libro más largo que has leído?

 En cuanto acabe Harry Potter y la orden del fénix habré leído el libro más largo hasta el momento. ¡Son casi 900 páginas, por Dios!




Escribe tu frase favorita

 Hay muchísimas citas que me gustan, así que no sabría escoger una sola… Haré trampas y diré tres que me hayan gustado mucho de las últimas novelas que haya leído.
>> Mira, el mundo siempre intentará que seas lo que él quiera. La gente, el tiempo, los acontecimientos, todo tratará de moldearte y hacerte creer que no sabes quién eres. Pero da igual en qué quieran convertirte o el nombre que quieran ponerte. Si eres fiel a ti mismo, puedes desmontar todas sus intrigas y seguir siendo tú.
(Calle Dublín 2), Calle Londres. Samantha Young.




-Algunos pueblos piensan que, al sacarle una foto a una persona, le arrebatas también el alma. A mí me parece una forma de pensar bastante acertada, así que lo siento mucho, pero prefiero que no lo hagas.
(Los lobos de Mercy Falls 1), Temblor. Maggie Stiefvater.



Tu mejor amigo es un tu mejor amigo, haga lo que haga, y si duele tanto es porque es tu mejor amigo. Y nadie es perfecto. Los errores se hicieron para que los amigos de verdad perdonen, es lo que convierte en oficial a un amigo de verdad.
Nadie como tú. Jessica Redmerski.



Si pudieras viajar en el tiempo, ¿a qué época irías?

 No tengo ni idea. Creo que no me gustaría vivir en una época pasada por miedo a coger una enfermedad y que no hubiera cura, pero, si de ambientación se trata, caeré en un tópico y diré la época victoriana.

¿Qué es lo que más te gusta de tu país?

 Todo en general, supongo. Me gusta la variedad de climas: lo verdes que son las zonas del norte de la península y lo áridas que son las zonas del sur. Las islas me encantaría visitarlas y… ¡Ojalá pudiera visitar todas y cada una de las Comunidades Autónomas!

¿A qué países te gustaría viajar?

 ¡A un montón! Me encantaría visitar Italia, Alemania, Inglaterra, Francia… ¡Ojalá algún día pueda hacerlo!

¿Qué comida no podrías dejar por nada del mundo?

 El queso y la pasta. En serio: no podría. Me gustan todos los quesos – menos el de cabra, no sé por qué, no acaba de hacerme gracia – y adoro la pasta, así que si juntamos esos dos elementos… Plato perfecto.


Y esto ha sido todo.

No voy a nominar a nadie, sino que os invito a que me contéis alguna cosa sobre vosotr@s en los comentarios o, si os apetece y tenéis tiempo, que contestéis a las preguntas propuestas por Alberto J


¡Nos leemos en los comentarios y en vuestros blogs! ¡Un besazo muy grande!

15/5/15

RESEÑA #45: CALLE DUBLÍN


RESEÑA #45: CALLE DUBLÍN


¡Hola a tod@s! J

 ¿Qué tal vuestra semana? ¿Un caos? La mía terrible, pero bueno… la semana que viene son las fiestas de mi ciudad, así que… un pequeño descansito lleno, eso sí, de exámenes por preparar. De todos modos espero poder dejarme caer por aquí al menos una vez al día, porque os tengo un poco abandonad@s L
 Y ahora… después de dos semanas sin reseña (y siendo perfectamente consciente de que aún no he subido ni el IMM ni el Wrap Up del mes pasado)… Vamos a ponernos al día J

Ficha técnica



Título: (Calle Dublín 1) Calle Dublín
Autora: Samantha Young
Editorial: Zeta Bolsillo
Número de páginas: 368
ISBN: 9788498729658
Precio: 6,95€

Sinopsis

Cuatro años atrás, Jocelyn Butler dijo adiós a su trágico pasado en Estados Unidos para empezar una nueva vida en Edimburgo. Pero cuando se muda a un apartamento en Dublin Street y conoce al hermano mayor de su compañera de piso, todo cuanto ha intentado proteger se ve sacudido hasta lo más profundo. Braden Carmichael es un hombre que siempre consigue lo que quiere, y ahora la quiere a ella. Sabedor de que Jocelyn ha renunciado a establecer cualquier clase de relación, le propone dar rienda suelta a la intensa atracción que siente el uno por el otro, sin dejar que la relación vaya más allá del sexo. Jocelyn acepta, sin imaginar que el atractivo escocés se enamorará de ella sin remedio.

Mi opinión

   Joss tiene un pasado más que truculento: con sus padres muertos después de un accidente de coche y su mejor amiga del instituto también fallecida, ha pasado por montones de casas de acogida. Volver a Escocia después de licenciarse se convierte en un gran paso en busca de su nuevo hogar y, ya que su madre era escocesa, ¿qué hay de malo en mudarse de Estados Unidos a Inglaterra?
 El día en que va a hacer su última entrevista para encontrar compañera de piso se dispone a coger un taxi, con tan mala suerte que un atractivo hombre de negocios llega a la vez que ella. Como no puede ser de otra manera, la atracción es inmediata y el taxi se convierte en un sitio lleno de comentarios subidos de tono y alguno que otro corte de mangas. Cuando por fin Joss llega a Calle Dublín y se despide del empresario, encuentra lo que será, aunque ella no lo sepa, su nuevo hogar.
 Me ha fascinado. He leído montones de novelas de temática romántica con tintes eróticos y, aunque os mentiría si os dijera que las anteriores no me han gustado, sí debo reconocer que en ninguna de ellas he encontrado lo que Samantha Young muestra entre las páginas de este libro. Sus personajes son humanos, con sus defectos y sus virtudes; el sarcasmo, combinado con la mala intención y los malentendidos que derivan en situaciones realmente tiernas me han dejado con muchísimas ganas de leer algo más de esta autora.
 El hermano de Ellie, un empresario del mundo de la construcción, es quién ha hecho posible la existencia del piso. Joss, encantada con su nueva compañera de piso, no sospecha nada, hasta que un día sale desnuda del baño para buscar una toalla y se encuentra cara a cara con Braden Carmichael… el hermano de Ellie.
 Con fama de no ser constante con las mujeres y sabiendo lo poco que Ellie ha decidido contarle, Joss tiene claro que, pese a la invitable atracción sexual que se establece entre ambos, no quiere nada serio con ese chico… Sin embargo, ¿podrá mantener una relación basada única y exclusivamente en el sexo? ¿Será capaz de hacer oídos sordos a las palabras que Braden le dice, a las atenciones que le presta? O, por el contrario, ¿se verá abocada en un remolino de sentimientos muchísimo más fuertes que la mera atracción física?

Y ahora… Bienvenid@s a la Zona Spoiler

 No puedo decir nada malo de esta novela. Antes de empezar la reseña, pensando que nota darle, me ha parado a pensar en los aspectos que hayan podido disgustarme y, por increíble que parezca, no puedo destacar ninguno.
 He adorado el carácter frío y hermético de Joss, una chica que ha sufrido demasiadas pérdidas y no quiere aferrarse a nada por miedo de que acaben por destrozar lo poco que queda de ella. Es fuerte y débil al mismo tiempo, es humana y, como sabéis todas aquellas personas que me leéis de continuo, para mí es simplemente perfecto.
 La actitud de Braden me sacó más de una sonrisa. Pese a ser ocho años mayor que ella (él tiene 30 y ella 22), se comporta de un modo tan arrebatadoramente seductor que era imposible no suspirar cada vez que entraba en escena. El hecho de que antes de empezar a flirtear con Joss de un modo más serio dejara a su novia hizo que a mis ojos la autora ganara muchos puntos. Supongo que llegados a este punto me llamaréis hipócrita después de haber defendido a capa y espada Inconsciente, pero, como expliqué en la reseña, en ese libro se nos plantea un verdadero triángulo amoroso; en esta otra, por el contrario, Braden deja claro desde el principio que su novia no le interesa en absoluto.
 Una de las partes que más me gustó de la novela, además de todos los puntos cómicos, fue el hecho de que Braden compartiera de forma tan abierta sus problemas con Joss y ésta,
sintiéndose en parte en deuda y en parte en una situación de confianza que hasta el momento no había tenido, le abriera su corazón poco a poco.
 Joss abre su corazón, su alma, de una forma tan lenta, con esos pasos de hormiguita que bien podrían ser de gigante para alguien como ella, que no puedo más que quitarme el sombrero ante la maestría de Samantha Young. Esta autora ha conseguido en unas pocas páginas una evolución real, creíble y, lo que es más importante, beneficiosa para el carácter de ambos protagonistas. No sólo hace que amemos a los protagonistas, sino también a la familia de Braden, a Adam, por plantar cara a sus sentimientos hacia Ellie; a Rhian – la amiga de la universidad de Joss – por abrirse como Dios manda… Una novela, a mi parecer, redonda.
 El final fue precioso y, aunque puede parecer un poco tópico, me quedé con una sonrisa de boba durante un buen rato. Espero leer muy pronto las siguientes partes de esta trilogía. Me muero por conocer a la nueva pareja protagonista.

Nota: 5/5

Con todo, Calle Dublín es una adictiva, divertida y preciosa historia de amor cargada de tintes eróticos. Los personajes, perfectamente definidos, nos impresionarán con su marcada evolución. Samantha Young ha conseguido enamorarme con su prosa exquisita. No veo el momento de ponerme con las próximas entregas de la trilogía.

Citas

(…)
 A pesar de mi tendencia a guardarme el ochenta por ciento de mí misma sólo para mí, me gustaba estar rodeada de gente.
(…)

(…)
-¿No?
-No estoy seguro de cómo me sienta que mi hermanita viva con una exhibicionista.
 Puse mala cara y solo a duras penas logré resistirme a sacarle la lengua. Sacó a relucir mi lado más adulto.
-Los exhibicionistas se desnudan en público. Yo no sabía que había nadie más en el apartamento, y me había olvidado la toalla.
-Gracias a Dios por sus pequeños regalos.
(…)

(…)
-Echo de menos a alguien que me entienda. Llamé zorra a una mujer de mi equipo de investigación, de buen rollo, ¿sabes?, y ella me mandó al infierno. Y creo que lo dijo en serio.
-Rhian, ya hemos hablado de esto. A las personas normales no les gusta que las insultes. Por alguna razón, tienden a tomárselo como algo personal. Y tú tienes un poquito de mala leche, por cierto.
-La gente normal es demasiado sensible.
(…)

(…)
 ¿Conoces esos programas de naturaleza en los que el suricato monísimo está caminando sobre sus cuatro patitas para volver a su madriguera, donde lo esperan su familia y sus pequeños dramas y políticas de suricato, y esa águila cabrona sobrevuela su cabeza…?
 El pequeño suricato corre a ponerse a salvo y espera a que se aleje el águila cabrona.
 Pasa un rato y finalmente el suricato decide que el águila se ha aburrido y se ha largado a joder a otro pequeño suricato. Así que el suricato sale de su madriguera tan contento.
 Y justo cuando ese pequeño suricato piensa que está a salvo, el águila cabrona se precipita desde el cielo y le calva sus cabronas garras.
 Bueno… sé exactamente cómo se sentía ese pequeño suricato…
(…)

(…)
-¿Ya saben lo que quieren? – preguntó con voz ronca.
-Sí – respondió Braden, sin que obviamente le importara lo que hubiera oído –. Yo tomaré filete poco hecho. – Me sonrió con suavidad –. ¿Qué vas a tomar? – Echó un trago de agua.
 ¿Se creía guay y divertido?
-Al parecer salchicha.
 Braden se atragantó con el agua, con espasmos de tos, pero tenía los ojos brillantes de alborozo al volver a dejar el vaso sobre la mesa.
(…)

(…)
-¿Puedo preguntar qué significa eso?
-Una persona que demuestra una falta de conocimiento de una situación; una persona estúpida; idiota; un cateto. Una pasmada delirante: el estúpido, idiota y ciego error de Joss Butler sobre la verdadera naturaleza de su relación con mi hermano, Braden Carmichael.
 Me lanzó una mirada fulminante, pero era una mirada fulminante de Ellie, así que en realidad no contaba.
 Asentí con la cabeza.
-Pasmada. Buena palabra.
 Me lanzó un cojín.
(…)

(…)
-Braden – jadeé histéricamente, intentando empujarlo con los brazos y debatiéndome mientras él continuaba su guerra con mis pies. Reía con más fuerza, con dolor en las costillas y luego… horror.
 Me tiré un pedo.
 De los ruidosos.
[…]
-¡Branden! – gemí –. Calla. No tiene gracia. – Resoplé con los labios dibujando media una sonrisa, medio una mueca.
-Oh, nena – trató de recuperar el aliento, secándose una lágrima de la comisura del ojo al sonreírme desde arriba –. Eso ha sido definitivamente gracioso. – Me tendió la mano para ayudarme a levantar.
 Le di un manotazo.
-Eres un capullo inmaduro.
-Eh, yo no soy el que se ha tirado un pedo.
(…)

(…)
 Una vez que la lluvia empieza a caer es difícil que pare. Supongo que para a su debido tiempo. Mis lágrimas, como la lluvia, seguían cayendo cuando volvía a casa con la visión nublada. En realidad es difícil describir un corazón roto. Lo único que sé es que un dolor inimaginable se centra en tu pecho e irradia desde allí, un dolor punzante y agudo que causa más incapacitación. Pero no es solo el dolor. La negación se aloja en tu garganta, y ese bulto posee su propia clase de dolor. La aflicción del sufrimiento también puede encontrarse en un nudo en tu estómago. El nudo se contrae y se expande, se contrae y se expande, hasta que estás convencida de que no vas a poder contener el vómito.
(…)

(…)
 ¿Sabías que el tiempo se detiene en la sala de espera de un hospital? No es broma. Simplemente se para. Miras el reloj y ves que son las doce y un minuto, y cuando vuelves a mirar después de lo que te parece que ha sido una hora solo son las doce y dos.
(…)

(…)
 Lancé una mirada a la fotografía de mis padres que tenía en mi escritorio. Como Braden y yo, mamá y papá habían sido apasionados. Discutían mucho, tenían sus problemas, pero siempre los superaban por la profundidad de sus sentimientos. Eran todo lo que no podían ser sin el otro. Claro que podía haber momentos difíciles, pero la vida no era una película de Hollywood. Había que joderse. Luchabas, gritabas y de alguna manera trabajabas a brazo partido para llegar a salvo al otro lado.
 Como Braden y yo.
(…)