24/4/15

RESEÑA #44: LLÉVAME A CUALQUIER LUGAR


RESEÑA #44: LLÉVAME A CUALQUIER LUGAR

¡Hola a tod@s! J

 ¿Qué tal fue ayer vuestro día del libro o Sant Jordi? J ¿Muy animado? ¿Recibisteis muchos libros? ¿Alguna rosa? Yo por mi parte estoy más que contenta. Siguiendo con la tradición, tuve una rosa que está fresquita en un jarrón pequeñito y un libro. Y… es en inglés. Sí: por fin voy a leer en inglés (¡¡brindis virtual!!).
 Contadme en los comentarios qué tal fue vuestro 23 de abril J

Ficha técnica



Título: Llévame a cualquier lugar      
Autora: Alice Kellen
Editorial: Plataforma Editorial
Número de páginas: 362
ISBN: 9788416096862
Precio: 15,90€

Sinopsis

 Blake y Léane no son las dos piezas de un puzle destinadas a encajar, ni siquiera se gustaban cuando el concurso anual de periodismo de la universidad los puso en el mismo punto de salida.
Él valora sus sueños por encima de cualquier cosa y no dejaría el camino hacia la meta, por una aventura que sabe a ciencia cierta que no durará. Ella posee un acento francés con la capacidad de volverlo loco y su encanto natural parece reflejarse en los ojos de su mayor      contrincante.
Cuando el calor de la atracción entra en su punto álgido, el frío de la realidad les muestra que los caminos más largos, a veces deben realizarse con alguien que te sostenga de la mano.

Mi opinión

 Léane es una estudiante francesa en la universidad de Reading – un centro que acoge a montones de extranjeros de los distintos países europeos cerca de la capital de Inglaterra –. Dado que sus padres no cuentan con demasiados ingresos, decide participar en el concurso de periodismo. El ganador, tras cuatro reportajes, el último de los cuales deberá ser improvisado, se alzará con la victoria y una sustanciosa cantidad de dinero en metálico.
 La competencia es algo muy importante y su mayor oponente es un chico arrogante con las ideas muy claras. Blake. Ese chico que quita el hipo, que disfruta de la vida al momento y que, ¡cómo no!, ni se plantea algo serio con una chica.
 Alice Kellen, con una pluma dulce, fresca y sin exceso de descripciones, nos sumerge en una divertida y dulce historia de amor, cargada de tensiones, comentarios mordaces y algún que otro drama.
 Blake se fija en que Léane, pese a estar en su primer año de carrera, tiene muchísimo potencial. Durante la celebración de su entrada en el concurso, se encuentra con ella y Adam, su mejor amigo y compañero de piso (además de Ryder, un chico que de verdad es un circo con patas). ¿Quién iba a decirle a Blake que su amigo acabaría por enamorarse de la mejor amiga de Léane? Y, lo que es más importante, ¿cómo va a sobrevivir a las continuas disputas que mantendrá con Léane?

 Y ahora… Bienvenidos a la Zona Spoiler

 El carácter de ambos protagonistas me ha dejado maravillada. Son tan fuertes, tan sincerosSus comentarios mordaces, cuyo único propósito es hacer que el contrario se hunda, me hicieron reír a carcajadas.
 Admiro muchísimo a Alice Kellen por la relación tan real, tan humana, que ha confeccionado. Los personajes son casi palpables y se comportan de forma perfectamente normal: se hacen cortes de manga, no tienen reparos en demostrar que no se soportan y se hacen el vacío más absoluto el uno al otro con la única intención de seguir con sus propias vidas. La falta de obsesión, tan típica en la novela romántica juvenil, hizo que la novela fuera maravillosa.
 Cuando Blake regala bombones llenos de picante a Léane y esta, como venganza, le roba las llaves del coche intuí que algo iba a cambiar entre ambos. La forma como él empieza a necesitar estar cerca de ella, la falta de rechazo por parte de ambos… Estaba con el corazón en un puño, esperando que llegara el gran momento… y llegó, ¡vaya que si llegó!, en la piscina. Aquí quiero recalcar que, de nuevo, me encanta la forma como Alice Kellen ha tratado el tema: es ella quien se lanza, no él.
 La supuesta relación de sólo-sexo, por supuesto, no se sostiene. Ella empieza a implicarse demasiado en su vida: ve más allá de su fachada de chico perfecto, conoce a su madre, a su hermana, a su padre… Y él sabe exactamente cómo se siente ella con sólo mirarla.
 Si hay algo que no me ha gustado – no podía ser todo perfecto, ¿verdad? – es la poca relevancia que se le da al concurso que inicia la novela. Podría haberse explotado muchísimo más, haberle dado una vuelta más… me dejó un poco fría.
 Tampoco me convencieron los grandes espacios de tiempo que se dan entre unos sucesos y otros. Cuando leo una novela contemporánea lo que quiero es una línea de tiempo clara y, sintiéndolo mucho, en este libro encontré demasiados saltos temporales que alguna vez consiguieron descolocarme.
 El final, por su parte, fue simplemente perfecto. Creo que hacía tiempo que no leía un epílogo que me convenciera tanto y, lo que es más importante, que me dejara con una sonrisa enormemente estúpida en los labios.

Con todo Llévame a cualquier lugar es una novela preciosa, con montones de momentos divertidos y unos comentarios mordaces que harán de esta dulce historia de amor nos deje con una sonrisa en los labios.

Nota: 4.25/5


Citas


(…)
 Sin embargo, durante el segundo año, volvió a enamorarse – lo de enamorarse Adam lo llevaba en los genes, era casi inevitable –. En esa ocasión la afortunada fue Shui Naoko, una estudiante japonesa. Salieron durante siete meses. Shui medio vivía en nuestra casa, no había forma de echarla – probamos todo tipo de técnicas, desde indirectas sutiles, pasando por hacerle pequeñas putadas, hasta terminar paseándonos desnudos por el comedor. Por ni por esas –. Se adueñó de nuestra comida, tardaba horas en ducharse e incluso intentó cambiar la decoración de la casa porque odiaba a mis queridas plantas.
(…)

(…)
 ¿En serio la gente tenía flechazos como quien coge un resfriado? Por descontado, a mí Cupido me odiaba profundamente, porque mi relación con Nathan seguía tan estancada como siempre.
(…)

(…)
 No se le puede enseñar a un gato a escribir, no se le puede exigir a un perro que vuele utilizando las orejas a modo de alas, ni por ende, albergar esperanza de que Blake consiga entender algo, por sencillo y simple que sea. Su mente no era una esponja, sino una pared de acero que se encargaba de no permitir que penetrase ningún tipo de información útil. Así eran las cosas, no había más.
(…)

(…)
-¿Vas a desvelarme el secreto de los caramelos?
-No, es algo personal – dije –. Y además, es una tontería sin importancia.
-Me encantan las tonterías. Ya sabes, esos pequeños detalles que siempre pasan de largo; creo que esconden la verdadera esencia de una persona.
(…)
<<Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando llegamos a ver de manera perfecta a una persona imperfecta>>, Sam Keen.

(…)  

17/4/15

RESEÑA #43: BAJO LA MISMA ESTRELLA


RESEÑA #43: BAJO LA MISMA ESTRELLA


¡Hola a tod@s! J

 Al final en las pequeñas vacaciones no estuve muy activa, así que esta entrada llega más de una semana después de la anterior L Espero que no os importe.

Ficha técnica



Título: Bajo la misma estrella
Autora: John Green
Editorial: Nube de tinta
Número de páginas: 304
ISBN: 9788415594017
Precio: 14,95€

Sinopsis

A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por el lo, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel - conocer a su escritor favorito -, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte...

Mi opinión

 Hazel Grace es una chica de dieciséis años que sufre cáncer. Aunque todo el mundo sabe que no hay cura, un medicamento logra mantenerla con vida y esto, sumado a sus visitas regulares al hospital, han logrado que pueda llevar una vida más o menos estable. Su madre, obsesionada con que se socialice, decide llevarla a un grupo de apoyo, que celebra reuniones en el Corazón de Jesús, en una iglesia local.  ¿Cuál es la sorpresa de nuestra protagonista al conocer allí a Agustus, un chico sin pelos en la lengua?
 El archiconocido John Green, el hombre de la prosa maravillosa, ese del que todo el mundo habla. Y por fin, después de tanto tiempo, he podido comprobar por mí misma qué era aquello de lo que todo el mundo hablaba. Ciertamente hay algo especial en su forma de escribir y es que confecciona unos diálogos tan deliciosamente divertidos que es imposible no caer en las redes que nos tiende.
 Agustus deja claro desde el principio que está interesado en Hazel. Después de pedirle que vaya a ver una película a su casa y que ésta acceda, empiezan a hablar de sus libros favoritos. Nuestra protagonista decide compartir Un dolor imperial con Augustus, que se sumerge de lleno en la lectura desgarradora y de final inconcluso.  Y es en ese momento, en el preciso instante en que Augustus acaba el libro, cuando la amistad se vuelve muchísimo más sólida.
 Podría pasarme una vida hablando de este libro, diciéndoos una y mil veces por qué debéis leerlo, porque es cierto que hay algo amargamente mágico entre las páginas de esta novela y, aun así, estoy segura de que hasta que no lo probéis no podréis darme la razón.

 Un dolor imperial les mantiene horas y horas divagando sobre qué pudo pasar con los personajes, con las extrañas situaciones, los motivos por los que el propio autor no quiso continuar narrando… Aunque, sin duda, lo que crea un segundo punto de inflexión en esa supuesta amistad es la propuesta de Gus. Todos los niños con cáncer crítico tienen derecho a un deseo – un lugar al que quieran ir, algo que les gustaría poder experimentar – y, ¡maravillosa suerte!, Augustus no ha gastado el suyo. ¿Qué puede hacer más feliz a Hazel que partir a Amsterdam en busca del gran escritor?
 Pero la suerte, una vez más, les juega una buena pasada: una fuerte recaída asola a Hazel, acosando a sus pulmones, con lo cual el idílico sueño de poder viajas a Holanda con Gus para visitar al escritor del famoso libro queda en un segundo plano. ¿O no?

Y ahora… Bienvenidos a la Zona Spoiler

  Divido el libro en dos partes. El antes y el después de la gran confesión de Augustus, el antes y el después de las risas, el antes de las lágrimas y el momento de agonía
 Me pareció precioso el viaje a Amsterdam. La confesión de Augustus en el avión, la forma como él trataba a Hazel, la paciencia de la que se armó cuando ella, tozuda, se negaba a aceptar que sentía
por él algo mucho más fuerte que una bonita amistad… La cena fue uno de los momentos con los que más sonreí, sin duda: el champán, el paseo de vuelta al hotel… 
 Algo que odié fue la actitud del famoso escritor, ese que se había convertido en el preferido de Hazel. Su comportamiento fue iriente, narcisista e innecesario. Me alegro de que su ayudante pudiera brindar a nuestros protagonistas la excusa necesaria para que, por fin, reconocieran que eran muchísimo más de lo que dejaban ver al resto.
 John Green. Horrible y adorado John Green. Un viaje idílico, seguido de un verdadero infierno. ¡Cómo no, las historias bonitas nunca acaban bien! Creedme: quise darme de guantazos cuando Augustus reconoció que había tenido una maldita recaída en su horrible cáncer. No podía creerlo. ¡Hazel había superado su fobia al sentirse amada! ¿Por qué diablos tuvo que pasar?
 Y aquí llega el después de la gran confesión de Augustus. Ver como poco a poco se degradaba. Su felicidad, su energía, sus ganas de vivir… Lo único que aumentó de forma exponencial fue su miedo a no ser recordado, algo que en más de una ocasión desquició a nuestra protagonista. Un chico que se toma el hecho de tener un cigarro entre los labios como una metáfora, un chico que bromea sobre la muerte y es capaz de dar argumentos a cualquier cosa. A cualquier estúpida situación que pueda pasarse por la cabeza de un ser humano. Y se fue.
 Quiero destacar que no podía creerlo. Ese funeral improvisado me destrozó un poquito más de lo que pensaba que lo haría el final porque, aunque me había tragado algún que otro spoiler por distintas vías… esas palabras dirigidas a una persona que va a morir, todo ese sentimiento: su mejor amigo y el amor de su vida despidiéndose de él en un funeral privado. Hermoso, trágico.
 El final no logró sorprenderme, aunque sí me hizo sonreír sobre el sentimiento de tristeza. No puedo más que deciros que teníais razón: John Green es un autor al que hay que dar una oportunidad.

Con todo, Bajo la misma estrella es un libro divertido y triste, bello y trágico. Con una prosa magnífica, cargada de momentos divertidos y otros de lo más emotivos… Los personajes lograrán abrirse paso en nuestro corazón para hacernos entender que, ciertamente, algunos infinitos son más grandes que otros.

Nota: 4.5/5

Citas

(…)
Yo: Si quieres que sea una adolescente, no me mandes al grupo de apoyo. Cómprame un DNI falso para que pueda ir a la disco, beber vodka y fumar porros.
(…)

(…)
-Estás cortándome el rollo, Hazel Grace – contestó Augustus sin mirarme –. Estoy intentando contemplar el amor juvenil en todo su torpe esplendor.
-Creo que está haciéndole daño en las tetas – le comenté.
-Sí, es difícil determinar si está excitándola o haciéndole una revisión de mamas.
(…)

(…)
 El cigarrillo, sin encender, colgaba de la comisura de sus labios.
-La historia de un chico que no es feo, ni tonto, ni parece tener nada malo, que me mira, me señala usos incorrectos de la literalidad, me compara con una actriz y me pide que vaya a ver una película a su casa. Pero, claro, siempre tiene que haber una hamartía, joder, y la tuya es que, aunque TIENES UN PUTO CÁNCER, das dinero a una empresa a cambio de la posibilidad de tener MÁS CÁNCER, joder. Te aseguro que no poder respirar es una PUTA MIERDA. Totalmente frustrante. Totalmente.
(…)

(…)
 Un dolor imperial era mi libro, como mi cuerpo era mi cuerpo y mis pensamientos eran mis pensamientos.
(…)

(…)
-Pero creo en el amor verdadero. ¿Tú no? Creo que no todo el mundo puede conservar sus ojos, o no ponerse enfermo, o lo que sea, pero todo el mundo debería tener amor verdadero, y debería durar como mínimo toda la vida.
(…)

(…)
-Es eso.
-¿El qué?
-Lo que me gusta de ti. ¿Eres consciente de lo difícil que es conocer a una chica que se inventa un participio del adjetivo <<pedófilo>>? Estás tan ocupada siendo tú misma que no tienes ni idea de lo absolutamente original que eres.
(…)

(…)
 Lo curioso de las casa es que casi siempre parece que dentro no está pasando nada, aunque encierren la mayor parte de nuestra vida. Me preguntaba si ese era el quid de la arquitectura.
(…)

(…)
-Estoy enamorado de ti, y no me apetece privarme del sencillo placer de decir la verdad. Estoy enamorado de ti y sé que el amor es solo un grito en el vacío, que es inevitable el olvido, que estamos todos condenados y que llegará el día en que todos nuestros esfuerzos volverán al polvo. Y sé que el sol engullirá la única tierra que vamos a tener, y estoy enamorado de ti.
(…)

(…)
-Muchas casas de los canales son de la Edad de Oro, del siglo XVII – le contestó el taxista –. Nuestra ciudad tiene una rica historia, aunque a muchos turistas solo les interesa ver el barrio rojo. – Se calló un momento –. Algunos turistas creen que Amsterdam es la ciudad del pecado, pero en realidad es la ciudad de la libertad. Y en la libertad casi todos encuentran el pecado.
(…)

(…)
Hay infinitos más grandes que otros infinitos.
(…)

(…)
-No es justo – le dije –. Es una injusticia de mierda.
-El mundo no es una fábrica de conceder deseos – me respondió.
 Y de pronto se derrumbó, solo un momento, y su llanto rugió de impotencia como un trueno que no ha estado precedido por un relámpago, con la terrible ferocidad que los que no conocen el sufrimiento podrían confundir con debilidad.
(…)

(…)
>> Eso es lo que creo. Creo que el universo quiere que lo observen. Creo que, aunque no lo parezca, el universo se posiciona a favor de la conciencia, que recompensa la inteligencia en parte porque disfruta de su elegancia cuando lo observan. ¿Y quién soy yo, que vivo en mitad de la historia, para decirle al universo que algo – o mi observación de algo – es temporal?
(…)

(…)
<<Paras, no paras, no paraba antes pero te he pillado, no me has pillado, me he escapado, bueno pues ahora te pillo, no, tonto del culo, ahora no vale, DANIEL, NO LLAMES A TU HERMANO TONTO DEL CULO, mamá, si no puedo decirlo, por qué acabas de decirlo tú, tonto del culo, conto del culo>>, y después, a coro, <<tonto del culo, tonto del culo, tonto del culo, tonto del culo>>.

(…)

7/4/15

IMM 6: Marzo Y Wrap Up 5: Marzo

IMM 6: Marzo
Y
Wrap Up 5: Marzo

¡Hola a tod@s! J

 Como estoy de vacaciones quiero aprovechar e intentar subir entradas de formar más seguida – hasta que se acaben y volvamos a la clásica entrada semanal –.
 El mes de marzo ha sido un gran mes de lecturas, pero no de adquisiciones. Como en febrero fue mi cumpleaños, no he querido gastar – tenía un montón de cosas por acabar –, así que mis adquisiciones se reducen a mi segunda lectura obligatoria del trimestre (que no pondré en el IMM puesto que no me ha acabado de hacer gracia y tampoco os lo recomiendo) y un préstamo…
 Y es por eso mismo que juntaré el IMM con el Wrap Up correspondiente J


IMM

AMOR INFINITO, de Anna Todd.




 Como sabéis, tenía mucha curiosidad por saber qué iba a pasar al final, así que cuando se me presentó la oportunidad de tener el libro entre mis manos no pude negarme. El caso es que, aunque tenía muchas esperanzas puestas en la autora – un final digno, una lección sobre lo malas que son estas relaciones –, no me ha gustado.
 Os contaré con más detalle en la reseña, pero, de momento, os dejo la sinopsis.

Sinopsis

La historia de dos almas gemelas que no pueden estar separadas, pero que no saben cómo estar juntas. El amor es pasión y complicidad, pero también es aprender a conocer al otro y hacer juntos un proyecto común. El amor de Tessa y Hardin nunca ha sido fácil, pero cada desafío que han afrontado ha hecho su unión más y más fuerte. Pero ¿podrán afrontarlo todo? Cuando la verdad sobre sus familias sale a la luz, Tessa y Hardin descubren que, en el fondo, no son tan distintos como creían… Tessa ya no es la chica buena, simple y dulce que llegó a la universidad, y él no es el chico cruel y malo del que se enamoró. Ella pronto se da cuenta de que es la única que lo entiende. Es la única capaz de calmarle... él la necesita. Pero el secreto que esconde es tan grande que Hardin se aleja cada vez más de todo y de todos, incluso de la que parece ser su alma gemela… 


Wrap Up

LUCES DE BOHEMIA, de Ramón María del Valle-Inclán

(4/5)

 Lectura obligatoria del trimestre y grata sorpresa. Lo cierto es que me daba mucho miedo leer el libro, por qué es de esos, al parecer, que o bien odias o bien adoras. En mi caso ha sido el punto intermedio: no creo que sea la novela del año, pero sí una buena lectura. Los personajes son muy carismáticos y la trama tiene unos toques de humor geniales.




CALLE DUBLÍN, de Samantha Young

(5/5)

 Precioso. Una trama de lo más completa. Sin duda: esta mujer ha pasado a formar parte de la lista de mis autoras preferidas. A lo largo del libro se nos muestra la superación, la confianza, el miedo… no os dejará indiferentes, eso seguro.




CALLE LONDRES, de Samantha Young

(5/5)

 Segunda parte de la trilogía que ha conseguido cautivarme tantísimo como su predecesora. Con unos nuevos protagonistas, la autora nos sumerge en una trama con muchísima más carga emocional, aunque no por ello menos divertida.




CALLE JAMAICA, de Samantha Young

(4.75/5)

 Final de trilogía. Me moría de ganas por saber cuál sería el gran final. Los nuevos protagonistas me han maravillado y, aunque es cierto que esta trama es la más sencillita de las tres, realmente merece la pena darle una oportunidad.




AMOR INFINITO, de Anna Todd

(1/5)

 Y llegamos a la decepción del mes. Sí, esto es el final de una saga que yo creía que tenía futuro y resulta ser que no. Como siempre, respeto muchísimo a todas aquellas personas que hayan podido disfrutar del final pero, desgraciadamente, yo no me cuento entre ellas. No entiendo por qué de golpe todo parece diferente, igual como tampoco entiendo qué pretendía la autora. En la reseña os contaré con más detalle qué opino de esta cuarta y última parte.





Recuento de lecturas del mes de marzo: han sido un total de 6 – contando mi otra lectura obligatoria que no os he mostrado –, así que estoy bastante contenta J


Y esto ha sido todo.

¿Y vosotr@s? ¿Ha sido un buen mes de compras? ¿Y de lecturas? ¿Cuántos libros habéis leído? ¿Algún nuevo autor o autora que os haya enamorado?


¡Nos leemos en los comentarios y en vuestros blogs! ¡Un besazo! 

3/4/15

RESEÑA #42: LA ÚLTIMA CANCIÓN


RESEÑA #42: LA ÚLTIMA CANCIÓN


¡Hola a tod@s! J

 ¡Por fin han llegado las vacaciones! ¡Qué ganas tenía de poder tener tiempo para hacer otras cosas a parte de ir a clase! J
 Esta vez os traigo la reseña de una de las novelas de Nicholas Sparks. Después de tanto tiempo dándole vueltas al tema de darle una oportunidad al autor, creo que no podría haber caído en mis manos una joyita mejor.

Ficha técnica



Título: La última canción                   
Autora: Nicholas Sparks
Editorial: Roca de bolsillo
Número de páginas: 448
ISBN: 9788492833535
Precio: 11,95€

Sinopsis

Cuando su madre la obliga a pasar las vacaciones con su padre en un pueblo de Carolina del Norte, Ronnie Miller una adolescente de 17 años, no puede imaginarse una tortura peor. Hace tres años que sus padres se separaron, pero ella nunca lo superó. Su padre, concertista y profesor de piano, vive alejado de todo en una casita cerca de la playa, donde Ronnie y su hermano pequeño irán a pasar las vacaciones. En este entorno idílico, Ronnie descubrirá la importancia de los diferentes tipos de amor que pueden poblar la vida de una persona: el que existe entre padres e hijos, el amor por la música y el más importante para ella, el primer amor por un chico.

Mi opinión

  Ronnie odia a su padre. Desde que la abandonó junto con su madre y su hermano pequeño, Jonah, no ha vuelto a ser la misma. Sus notas han caído en picado, ha empezado a juntarse con persona que, sin duda, no le convienen… pero la nota discordante son los hurtos. Avisada ante el juez de que, si vuelve a robar, se meterá en un problema, su madre decide tomar cartas en el asunto y enviarla todo el verano a casa de su padre con Jonah. Lo que Ronnie no sabe es que ese verano cambiará por completo su forma de ver las cosas.
 Nicholas Sparks es un autor del que no había leído nada pese a todas las buenas críticas que ha recibido. Ahora comprendo el porqué de todos esos halagos. Sparks nos regala una trama que en apariencia es común y, adornándola con su prosa cuidada, la convierte en una trepidante historia de amor, superación y reconciliación.
 Steve se alegra muchísimo de ver a su hija y, aunque sabe que ésta le odia, no hace el menor amago de queja ante sus desprecios. Si hay algo que le duele y, aun así, hace es dejar de tocar el piano. Por ella. Por su hija. Esa niña a la que él mismo instruyó en el maravilloso mundo de la música y ahora no es capaz de estar en la misma habitación que él.
 Ronnie, sin querer pasar un solo minuto bajo el mismo techo que Steve, sale por el pequeño pueblo costero y conoce a Blaze, una chica de aspecto gótico excesivamente dependiente de Marcus – un verdadero enfermo –. Se topa también con un chico en la playa, que prácticamente se cae encima de ella para poder golpear la pelota de voleibol. Aunque no llega a saber su nombre, Will será una pieza clave en la historia.
 La amistad que Blaze y Ronnie van perfilando se viene abajo cuando ésta primera, creyendo que Ronnie quiere las atenciones de Marcus, mete unos CD en su bolso. Cuando sale de la tienda y las alarmas saltan, comprende lo qué ha pasado. Sólo le queda una pregunta: ¿quién narices va a creerle después de comprobar que es una “ladrona” reincidente? Y… ¿va a poder seguir juzgando de forma tan severa a su padre después de asegurarle que él, ese hombre que la dejó sola, le cree y no le juzga?

 Y ahora, bienvenidos a la Zona Spoiler

 No puedo expresar lo mucho que me ha gustado esta novela con palabras. Nicholas Sparks ha confeccionado una historia perfecta. Sus personajes, con toda esa profundidad, esa carga emocional han conseguido cautivarme de un modo que no creía posible. No es la típica historia en la que una chica demasiado rebelde conoce a un cachito de pan, ni un cliché juvenil en lo que abundan son las confesiones de amor, precipitadas, o las reconciliaciones absurdas entre padres e
hijos. No. Esta historia es un grito a la vida: superar los obstáculos, seguir adelante, aprender a confiar en una misma, el amor a Dios y la familia. Y, siendo completamente sincera: a mí me ha maravillado.
 Steve logra que su hija vuelva a hablarle cuando le cree al contar lo sucedido en la tienda de CD situación ante la cual Ronnie se queda descolocada y, ante el apoyo recibido, destruye todos los muros que los han mantenido separados durante años. Deja que ese hombre, su padre, se acerque a ella y la conozca. A la antigua Ronnie, a la Ronnie de verdad. Empieza entonces a preocuparse entonces por un pequeño nido de tortugas. Cuando pide que vengan a hacerse cargo, aparece Will, el chico de la playa.
 Ella no puede evitar sentirse atraída por él, aunque la atracción por su físico no hace que no se enfade cuando las tortugas siguen desprotegidas.
 Will es un personaje que me ha encantado. Es un chico dulce, paciente, que no soporta el hecho de que la gente quiera estar cerca de él por su apellido. Ronnie para él es un salvavidas, igual que él lo es para ella. Juntos se complementan: el mal humor de Ronnie, la tranquilidad de Will… En serio: son perfectos.
 La calma siempre precede a la tormenta. Es algo que Nicholas Sparks nos recuerda en esta novela y es que, cuando Steve empieza a toser sangre en el nacimiento de los huevos de tortuga, todo se va de madre. Ronnie se hunde, aparta bruscamente a Will de su lado, dejándole claro que aquello no era más que una historia de verano, que él encontraría a otra persona, pero… ¿y si no es así?
 Los últimos capítulos de la novela me mantuvieron con el corazón en un puño. La ternura casi palpable, el miedo atroz de Ronnie y su hermano por la situación de su padre… y el final, ese final agridulce.

Con todo, La última canción es una novela preciosa con muchísima más carga emocional de lo que puede parecer a simple vista. Con unos personajes perfectos y una prosa dulce y cuidada, Nicholas Sparks nos sumerge de lleno en una preciosa historia de amor y superación.

Nota: 5/5

Citas
(…)
 En el mundo de Ashley, todo el mundo y todos los objetos estaban clasificados en cajoncitos: célebres o no, caros o baratos, ricos o pobres, guapos o feos. Y él, al final, se había acabado cansando de sus frívolos juicios de valores y de su falta de habilidad para aceptar o apreciar cualquier cosa en su vida.
(…)

(…)
 Quería soltar que toda esa charla sobre sentimientos era irrelevante; que las emociones venían y se iban y que no se podían controlar, por lo que no había motivos para preocuparse; que al final, la gente debería de ser juzgada por sus acciones, ya que, finalmente, lo único que definía a cada persona eran sus acciones.
(…)

(…)
-Espera. A ver si lo adivino. Piensas pasar olímpicamente de mí, ¿verdad?
 Ronnie suspiró con cara de fastidio antes de refunfuñar:
-¿Cómo es que no estás con tus amigos, admirándoos mutuamente en el espejo?
(…)

(…)
-Estoy francamente interesada en dedicarme a la vigilancia de nidos de tortuga. Creo que se me da muy bien. Quiero decir, deberías haber visto cómo huyó despavorido el mapache. Fue como si ese bicho pensara que yo era Terminator.
(…)

(…)
 Simplemente no era así. Nunca sería así. Cuando conocía a una chica, la primera pregunta que se formulaba a sí mismo no era si le parecía apropiada para salir unas cuantas veces, sino si era la clase de chica con la que podría imaginarse toda la vida.
(…)

(…)
 Durante mucho tiempo, se había dedicado a saltar de un chico a otro, pero no por vanidad ni por capricho. Cuando le preguntó una vez por qué era incapaz de mantener una relación estable con un chico, su respuesta fue directa: <<Existen chicos que crecen pensando que algún día lejano sentarán la cabeza, y hay chicos que están listos para casarse tan pronto como conocen a la persona adecuada. Los primeros me aburren, básicamente porque los encuentro patéticos; y los segundos, con toda franqueza, no son tan fáciles de encontrar. Pero sé que me interesan los serios, y se necesita tiempo para encontrar a un chico por el que me sienta interesada por igual. Quiero decir, si la relación no puede sobrevivir a largo plazo, ¿vale la pena malgastar mi tiempo y mi energía a corto plazo?>>.
(…)

(…)
-¿Tanto odias el piano?
-Sí – contestó ella, con soberbia.
-¿Porque tu padre era tu profesor? – Ella giró la vista hacia él rápidamente, sorprendida, mientras Will continuaba –: Era profesor en Juilliard, ¿no? Tiene sentido que te enseñara a tocar el piano. Y apuesto lo que quieras a que eras muy buena, porque antes de odiar algo, realmente tienes que haberlo querido mucho.
(…)

(…)
-Mira, Ashley – dijo, acercándose más a ella –, sólo lo diré una vez, ¿entendido? Presta atención, porque seré totalmente franca. – Avanzó otro paso hacia ella, hasta que sus caras quedaron separadas sólo por escasos centímetros –. Estoy harta y realmente cansada de escuchar tus tonterías, así que te lo advierto: piénsalo dos veces antes de volver a dirigirme la palabra, porque te contestaré con un puñetazo directamente en esos dientes de  una blancura tan artificial que asoman por tu boca. ¿Me has entendido?
(…)

(…)
 Había algo en los escritores rusos que le atraía: la cualidad épica de sus historias, quizás, la tragedia cruda y las pasiones amorosas con triste final plasmadas con gran maestría en un inmenso lienzo; episodios que ahora le parecían tan lejanos de su propia vida ordinaria.
(…)

(…)
<<La vida es como una canción>>, entendió Steve.
(…)